Fatal. Hoy llegué al taller, corté papel, limpié una pantalla de serigrafía, insolé un fotolito, preparé el espacio de trabajo, protegí la pantalla, coloqué la tinta y las espampas y fue en ese momento que me di cuenta que creé mal el fotolito y no servía para nada de nada de nada de nada.
En la foto se aprecia como el texto (quien es esa chica) es más grande que la estampa (Madonna, Pippi...)
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